Los jupitoduendes y la bruja Hortensia


Los jupitoduendes y la bruja Hortensia:
 
 
 

Erase una vez, hace algún tiempo vivía, en el pequeño planeta de Júpiter , unos pequeños seres llamados los jupitoduendes. Los Jupitoduendes eran unos seres de diminuto tamaño, median tan solo cinco centímetros , se vestían con ropas de color azul y llevaban en su cabello  una esfera de color amarillo que le servía para controlar las propiedades mágicas de que disponían. La esfera de color amarillo representaba a sol y estaba situada encima de un bonito arco como si de una diadema se tratase, que les permitía poder desplazarse y materializarse en cualquier lugar del tiempo, tan solo era necesario accionar su luminosidad para que el sol de sus respectivas diademas les consiguieran trasladar de un lugar a otro sin gran dificultad.
La diadema que tenía en su centro la figura del sol les permitía poder situarse en cualquier lugar del universo y adquirir la facultad de la invisibilidad, propiedad que era muy valorada por los jupitoduendes debido a que con ella podían poner en práctica el juego que más les gustaba realizar, el juego de hacer desaparecer objetos de las diferentes casas que visitaban y esconderlos en otros lugares haciendo que las personas que vivian en ellas se entretuvieran buscando esos objetos que los jupitoduendes se habían encargado de esconder o de ocultar causando alboroto a su alrededor. A los jupitoduendes les encantaba esconder objetos ya que para ellos representaba una gran diversión ver como los seres humanos se enfadaban cuando no localizaban los objetos que habían colocado en un determinado lugar, se desesperaban intentando hallarlos en el lugar que lo habían dejado, cuando en realidad los jupitoduendes lo habían hecho desaparecer o lo habían ocultado en cualquier otro lugar de la casa. Los jupitoduendes viajaban muy a menudo a las diferentes casas humanas gracias a su poder mágico de traslación, estudiaban meticulosamente los objetos que se encontraban en cada una de las casas y estudiaban su disposición, cuando veían algún objeto que les interesaba especialmente se acercaban hasta él, lo sujetaban con fuerza y accionaban el sol que se encontraba en cada una de sus diademas de tal forma que hacían desaparecer el objeto junto con él .Los jupitoduendes descolocaban los objetos para provocar a los dueños de las casas momentos de enfado y de desesperación cuando no lograban hallar los objetos que buscaban .  Las diademas de los Jupitoduendes adquirían más brillantez y luminosidad cada vez que captaban el desagrado de los humanos al no encontrar los objetos buscados y esto les otorgaba mayor poder mágico a sus diademas y mayor capacidad para poder trasladarse. Los seres humanos que padecían las travesuras de los jupitoduendes no entendían que era lo que ocurría en sus casas cuando los jupitoduendes entraban en ella, ya que no los podían ver, tan solo percibían que los objetos se hallaban descolocados misteriosamente y les resultaba muy difícil poderlos encontrar y situar de nuevo en su lugar. Los jupitoduendes viajaban en pequeños grupos de tres o cuatro jupitoduendes , de esta manera se divertían escondiendo objetos y adquirían más magia para los soles de sus diademas, con la energía del descontento de los humanos y con la alegría que posteriormente sentían cuando los localizaban de nuevo, los jupitoduendes captaban la suficiente magia para poder iluminar los soles de sus diademas , sin los cuales , les sería imposible poder trasladarse y hacerse invisibles al capturar a los objetos y trasladarnos, no podrían viajar de un lugar a otro del universo y no podrían mantener a los tres soles que iluminaban el planeta donde vivían.

Los jupitoduendes tenían situadas sus casitas en lo alto de  diferentes planetas que rodeaban Jupiter, disponían de tres soles que iluminaban cada rincón de su planeta que guardaban en su interior la luminosidad necesaria para dotar de magia a los soles de sus diademas, sin la energía de estos tres soles los jupitoduendes no tendrían magia necesaria con la cual poder llevar a cabo sus travesuras y su entretenimiento en el mundo de los seres humanos. Por eso era tan importante que los jupitoduendes consiguieran luz para sus soles y luminosidad para los tres soles que configuraban su planeta Júpiter, por ello tenían que seguir viajando a las diferentes casas humanas para seguir ocultando objetos, de tal forma que siempre fueran capaces de capar la energía que provocaban en los seres humanos cuando estos descubrían los objetos descolocados. Los Jupitoduendes disponían en su planeta el registro de todas las casas que formaban parte del planeta tierra y conocían a aquellos humanos más susceptibles de sufrir enfado como consecuencia de sus travesuras, conocían aquellos más sensibles y aquellos más malhumorados, aquellos que disponían de grandes casas y de casas con objetos más fácilmente de esconder, y aquellos que eran demasiado bondadosos y tranquilos como para enfadarse por el hecho de no encontrar los objetos que buscaban. De esta manera estudiaban cada objeto y cada casa, de tal forma que siempre seleccionaban aquellas en las podían divertirse mejor , aquellas em las que podían encontrar objetos más variados y aquellas en las que podían capturar más energía para sus diademas. De esta forma los jupitoduendes se situaban en su planeta de registros, que mostraba el aspecto del planeta tierra , y en el seleccionaban el recorrido que deberían realizar y las casas a las que tendrían que ir a visitar para conseguir el nivel de luminosidad adecuado para sus diademas. Los jupitoduendes que se encargaban de organizar los recorridos y las visitas eran el Jupitoduende Jupeteno  y la Jupitoduende Jupitosa. Ellos eran los jupitoduendes que se encargaban de regular los recorridos que el resto de jupitoduendes realizaban , se encargaban de mirar el interior de los tres soles que alumbraban su planeta, la cantidad de luz que necesitaban para su planeta y para cada una de sus diademas, calculaban la energía que disponían, estudiaban las casas humanas y posteriormente hacían sus cálculos para hacer que sus visitas y las travesuras que en ellas realizaban fueran suficientes como para poder recuperar la luz que sus soles hubieran perdido durante la noche.

Mientras Jupeteno se encontraba repartiendo los diferentes folletos al resto de los jupitoduendes con la información de los recorridos que tendrían que realizar y los humanos a los que tenían que hacer enfadar con sus travesuras, la jupitoduende Jupita llegó hasta él con la intención de comentarle algo que sorprendió  a Jupeteno que no pensaba que los sentimientos de Jupita fueran los que ella momentos después le hizo conocer.
-Buenos días- dijo Jupita cabizbaja. Veo que hoy ya tienes realizados los recorridos que realizaremos para conseguir obtener luminosidad para nuestras diademas- dijo suspirando la jupitoduende
-Y veo que de nuevo me has situado en el grupo de Juperoso , de Jupina y de Jupito- dijo Jupita tristemente
-Veo que tenemos que acudir de nuevo a casa de ese huraño de Tobias- dijo en tono de enfado.
-Si…es que con cada visita que realizamos a esta casa obtenemos mucha luminosidad para nuestras diademas y nuestros soles- dijo Jupeteno mostrándole el registro de datos que disponía.
-Es el ser humano más disconforme que existe en la tierra y el hecho de que ocultemos los objetos de su casa y los descoloquemos le causa verdadero enfado- dijo Jupeteno mostrándole la casa de Tobias.
-Si…es cierto…es un anciano bastante huraño…y es cierto que se enfada mucho cuando va a buscar un objeto al lugar donde lo encontró y no logra hallarlo, en muchas ocasiones otros de los jupitoduendes que se encuentran ocultando objetos en casas cercanas perciben su enfado y los soles de sus diademas reciben la energía necesaria como para  poder recobrar sus magias- dijo Jupita cabizbaja
-Pero para mí el hecho de acudir de manera tan continuada a casa de Tobias me resulta algo aburrido. Conozco cada palmo de su casa, conozco cada objeto que en ella se encuentra y conozco el malhumor de Tobias y a pesar de que nuestra diversión se encuentra en ocultar los objetos para que los humanos no los encuentren , cada día me cuesta más divertirme y disfrutar haciéndolo , ya que siempre me encuentro rodeada de los mismos jupitoduendes y por los mismos objetos que pretendemos esconder. Me  gustaría poder visitar otras casas diferentes y algún día hacer recorridos diferentes de descolocación de objetos- dijo tristemente Jupita ante la mirada de JUpeteno
-Es que vuestro grupo es el grupo que más luminosidad obtiene para nuestras diademas en cada visita que realiza, pensé que estar juntos os hacía disfrutar y divertiros más-dijo Jupeteno mirando atentamente a Jupita que comenzó a sollozar dulcemente
-Si..es cierto…somos el mejor grupo..pero me gustaría algún día poder acudir sola a las diferentes casas humanas, poder decidir yo misma que casas quiero ir a visitar y descubrir nuevos objetos que ocultar…me gustaría buscar alguna casa nueva en la que encontrar maneras diferentes de realizar los recorridos a pesar que los dueños de la casa no se muestren tan enfadados como el señor Tobias al no encontrar los objetos que buscan- dijo Jupita intentando hacer comprender a Jupeteno que ahora disponía de unos intereses diferentes a los suyos.
-Bueno…pero es que los Jupitoduendes siempre han viajado juntos, siempre han disfrutado escondiendo objetos cuando compartían sus juegos con el resto de jupitoduendes, siempre hemos logrado más luminosidad para nuestras diademas cuando hemos ido juntos…un solo jupitoduende para visitar una sola casa no causa aumento de luminosidad de nuestros soles ya que el enfado provocado en un humano tan solo es captado por uno de nosotros…la energía obtenida no se aprovecha tan adecuadamente que cuando viajamos en conjunto- dijo JUpeteno intentando hacer entender a Jupita  los motivos de organizar de esa manera el recorrido.
-Si…pero  a mí me gustaría viajar a otras casas y visitar otros humanos y los objetos que en ellas se encuentran- dijo en tono de suplica Jupita
-Pero eso no es posible Jupita…de momento tendrás que seguir visitando la casa  del Señor Tobias hasta que haga un estudio del resto de casas más productivas a las que acudir, si encuentro alguna casa con características similares a las del señor Tobias te lo haré saber- dijo en tono serio JUpeteno. Ahora no puedo seguir perdiendo el tiempo hablando contigo…es necesario que acudáis en busca de la luminosidad que necesitamos para seguir iluminando nuestro planeta- acabó por concretar Jupeteno ante la mirada de desaprobación de Jupita.
-Está bien- dijo Jupita mientras que se acercaba a su grupo que la estaba esperando para poder iniciar su visita a la casa de TObias.
-Vamos Jupita- dijo Juperoso ante la mirada de descontento de Jupita
-Está bien..está bien….ahora voy- dijo resignada pensando en la manera de poder separarse del grupo y de acudir ella sola en busca de alguna casa con la cual poder recobrar sus ilusiones.
-Vayamos en seguida…tenemos multitud de objetos que encontrar y que ocultar. Estoy deseando ver la cara del señor Tobias cuando vuelva a descubrir que hemos descolocado totalmente los objetos de su casa- dijo muy emocionado Jupito ante la mirada abrumada de Jupita.
-Vayamos entonces- dijeron a coro los cuatro jupitoduendes que unieron sus manos, unieron la luminosidad de los soles de sus diademas y en pocos instantes se trasladaron a la casa de Tobias que se encontraba en aquellos momento desayunando.

En cuanto los JUpitoduendes del grupo de Jupita llegaron hasta la casa del anciano , comprobaron que éste se encontraba en la cocina acompañado por su inseparable gato, se encontraba preparando su habitual desayuno , se encontraba calentando la leche en un gran cazo y estaba a punto de tostar el pan que acababa de cortar en la tostadora. Los Jupitoduendes se acercaron hasta allí pensando en la estrategia a seguir y ordenaron sus pasos para provocar el mayor enfado posible al anciano.
-Mirad- dijeron sigilosamente los jupitoduendes. Ahora es el momento que Tobias va en busca de la tostadora de pan. Jupita irá a cambiar la tostadora de lugar, mientras que Juperoso  esconde la mermelada que se encuentra en el interior de la nevera.
-Jupina irá a depositar la servilleta en el interior de aquel mueble de allí , mientras que yo escondo el cepillo de dientes que utilizará el anciano después del desayuno-acabó por concretar Jupito mientras que los jupitoduendes se organizaban
-Ahora es el momento de actuar, que cada jupitoduende se sitúe en un lugar determinado de la casa y proceda a ocultar los objetos sobre los cuales actuaremos, tened preparadas vuestros solos ya que la diversión comenzará en breves minutos- dijo Jupito sonriente mientras que Jupita miraba atentamente hacia la ventana que daba al patio del señor Tobias pensando que sería lo que podría encontrar las otras casas que se situaban alrededor de la casa del anciano cuando de repente sin darse cuenta la gata del señor Tobias se aproximó hacia ella.
-Hola, extraño insecto- dijo la gata lamiéndole su diadema. Hace muchos días que venís hasta aquí y llevo varios días observándoos pero tan solo hoy me he decido a aproximarme hasta ti- dijo la gata ante la mirada de sorpresa de la duende
-¿ Puedes verme y hablar conmigo?- dijo la jupitoduende que no entendía lo que estaba ocurriendo
-Bueno…percibo tu presencia y capto tu vibración aunque no pueda observarte con detalle- dijo la gata que comenzó a presentarse
-Mi nombre es Giona ¿ cuál es tu nombre?- dijo la gata mirando atentamente a la duende
-Soy Jupita- dijo sigilosamente temiendo que la gata tuviera intenciones de hacerle algún daño.
-Y dime¿ porque venís siempre a esta casa con la intención de ocultar los objetos que el señor Tobias deja colocados en su respectivo lugar?- dijo la gata mirando como el resto de jupitoduendes comenzaban a cambiar los objetos de lugar
-Bueno..es que es nuestra función, somos jupitoduendes y nos encargamos de ocultar y descolocar objetos para provocar enfado en los seres humanos a los que visitamos, de esta manera obtenemos suficiente energía para iluminar nuestras diademas y nuestros soles- dijo Jupita mostrándole el sol que adornaba su diadema
-Ah….¿ Y solamente podéis iluminarlos provocando enfados a vuestro alrededor?- dijo la gata mirándola atentamente
-Si…bueno tan bien podemos obtenerlo provocando alegría  en los seres humanos una vez que encuentran los objetos y los vuelven a colocar en su lugar, pero habitualmente siguen enfadados a pesar de haberlos encontrado ya que no entienden como  han ido a aparecer en el lugar menos pensado…no entienden como han podido dejar descolocado ese objeto tan habitual para ellos y ello les causa cierta desesperación. Sobre todo cuando les ocurre continuamente y cuando suelen desaparecer los mismos objetos- dijo la pequeña duende mirando atentamente como el señor Tobias revolvía toda la casa buscando la tostadora
-Ves…a pesar de que la encuentre su malhumor perdurará durante mucho tiempo, el hecho de encontrarla finalmente no provocará alegría en él sino furia y descontento…por ello normalmente el enfado es lo que hace aumentar la energía de nuestras diademas- dijo la jupitoduende mostrándole como el sol de su diadema comenzaba a brillar
-Ahora tenemos nuestras diademas recargadas y podemos partir a nuestro planeta para liberar parte de ella y depositarlas en nuestros tres soles. Los tres soles que iluminan nuestro planeta- dijo Jupita ante la mirada sorprendida de la gata
-Ya entiendo- dijo la gata mirando el desespero causado en Tobias. Pero no parece que tu disfrutes mucho realizándolo- dijo la gata mirando la cara de tristeza de Jupita
-Si…es cierto..antes disfrutaba escondiendo los objetos, me gustaba investigar en las casas, buscar nuevos objetos que esconder pero desde que siempre realizamos las mismas visitas a las mismas casas y hacemos siempre los mismos recorridos el grado de diversión que experimento con ello ha disminuido- dijo la pequeña duende mirando nuevamente por la ventana
-Me gustaría saber que hay fuera de esta casa. Me gustaría inspeccionar nuevos hogares y descubrir objetos nuevos que conocer y que ocultar..me gustaría poder divertirme en soledad y disfrutar haciéndolo- dijo Jupita ante la mirada de aprobación de la gata
-Bueno…pues podrías intentar probarlo algún día. La casa de  mi amo está situada en una bonita urbanización, hay numerosas casas a su alrededor quizás en ella puedas encontrar algún ser humano más huraño que Tobias o quizás puedas encontrar alguno que se alegre tras encontrar el objeto que estaba buscando…ello también haría aumentar la magia de tu diadema ¿ verdad?- dijo la gata intentando animar a Jupita
-Si,,pero no podemos realizar visitas en solitario ya que no resulta productivo, ya que el malhumor obtenido solo ilumina el sol de una diadema de un jupitoduende- dijo Jupita ante la mirada atenta de la gata
-A menos que pueda demostrar que yo sola y con tan solo acudir a varias casas obtengo una  mayor energía que acudiendo a tan solo una casa en grupo – dijo Jupita en estado meditativo
-Si consigo demostrarle a Jupiteno que yo sola visitando un par de casas obtengo la  misma energía de luz para mi diadema y para nuestros tres soles del planeta que acudiendo a casa de este anciano con el resto de Jupitoduendes, quizás Jupeteno me deje acudir  a las casas que yo desee y pueda divertirme yo sola realizándolas- dijo Jupita ante la mirada de la gata que comenzaba a entender los sentimientos de la jupitoduende
-Si… entiendo tus sentimientos…deseas poder descubrir nuevos objetos y nuevas casas, te gustaría decidir por ti misma que objetos ocultar y descubrir aquellos que a los seres humanos les causa mayor  malhumor su desaparición o mayor contento al reencontrarlos de nuevo- dijo la gata mirando a Jupita.
-Así es..quizás investigado nuevos recorridos , nuevas colocaciones y descolocaciones de objetos pueda  hacer entender a Jupiteno que podemos obtener energia de luz para nuestras diademas cada día explorando recorridos diferentes,no tenemos porque centrarnos solo en descolocar ciertos objetos de unas determinadas casas siguiendo el orden rutinario que él nos establece por miedo a que los recorridos realizados sin seguir su método y su plan no logren proporcionarnos energía de luz suficiente como para abastecer nuestras diademas y nuestros soles- dijo tristemente Jupita
-Creo que hacer recorridos y  ocultar nuevos objetos sería una buena oportunidad para comprobar que podemos divertirnos más haciendo improvisaciones sin tener que tenerlo todo controlado ya que el exceso de control acaba provocándonos abrumación y descontento a nosotros también- dijo Jupita mientras pensaba en la manera de poder llevar a cabos sus pensamientos
-Si quieres puedo acompañarte a buscar nuevas casas  y nuevos dueños a los cuales provocar descontento…quizás puedas demostrar a Jupeteno que estás en lo cierto y que improvisando también se obtienen buenos resultados…ya que te da la posibilidad de investigar nuevas formas de provocar malhumor en los humanos mediante el estudio de aquellos objetos que causan mayor desagrado perderlos o mayor contento al recuperarlos- dijo la gata mostrándole la puerta del patio de Tobias abierta
-Si quieres…podemos intentarlo- dijo la gata mostrándole la salida
-Si….puedo aprovechar ahora que los jupitoduendes todavía se encuentran descolocando los objetos del señor Tobias para hacer una inspección rápida al resto de casas de alrededor.
-Yo me quedaré aquí en la puerta del patio y te avisaré cuando los jupitoduendes hayan acabado su labor para evitar que se den cuenta de que has abandonado la casa de Tobias- acabó por concretar la gata
-Muchas gracias Giona- dijo Jupita dirigiéndose hacia la salida
-Dime tu que conoces el resto de casas de alrededor.¿ cual crees que debo ir a visitar en primer lugar?- dijo Jupita intentando que la gata le orientara
-Bueno…tras aquel olmo viejo de allí vive la señora Hortensia..dicen que guardan  muchos objetos extraños en su casa, que es muy misteriosa y solitaria…quizás en su casa encuentres objetos interesantes que ocultar- dijo la gata mientras que Jupita hacia sus registros
-Algunos dicen que es una bruja- dijo la gata ante la mirada asombrada de la duende
-Y en aquella casa de allí vive una niña llamada Tea, en ocasiones me he dirigido hasta allí en busca de nueva compañía y ella siempre me ha acogido encantada. Siempre que me he paseado por su jardín me ha ofrecido un tazón de rica leche y  ha acariciado mis pezuñas…puede ser que ocultar objetos de su casa y volver a encontrarlos de nuevo le cause alegría . En su habituación dispone de muchos juguetes y  creo que con el que más le gusta jugar es con su muñeco de goma el héroe Gonto- dijo la gata mientras que la duende iba registrando los datos en la diadema solar
-Y por ultimo …en aquella casa de allí vive un pastelero muy conocido en el barrio , su nombre es Leonardo…dicen que le encanta su trabajo y dispone de muchas herramientas de cocina en casa…quizás el verlas desaparecidas le cause mayor desagrado que el que le causa a TObias no encontrar su tostadora o la mermelada para untar el pan- dijo la gata mientras que Jupita comenzaba a completar el registro que la gata le estaba indicando
-Muchas gracias..si logro demostrar a Jupeteno que visitando tres casas y haciendo el recorrido de ocultación de objetos que yo desee de manera improvisada puedo obtener mayor luz para mi diadema y para iluminar a nuestros tres soles..quizás me permita a partir de ahora, realizar las visitas en solitario y poder decidir por mi misma qué casas visitar- dijo la jupitoduende despidiéndose de la gata.
-Mucha suerte…en cuanto vea que tus compañeros han finalizado su labor te avisaré para no levantar sospechas- dijo la gata supervisando al resto de sus compañeros que continuaban provocando malhumor en Tobias.

 

Y en cuanto Jupita se despidió de la gata se marchó en dirección de la casa de la señora Hortensia con la intención de realizar los cambios en varios de los objetos que se encontraban allí y probar la luz que obtenía con ello  para su diadema- Muy sigilosamente se adentró hacia la sala principal de la casa de la señora donde comprobó que los datos que le había facilitado la gata eran realmente ciertos. La casa estaba rodeado por multitud de objetos extraños, la sala principal estaba adornada con cuadros oscuros que representaban ataúdes, cementerios y diversos animales salvajes. En las estanterías se encontraban almacenados multitud de libros extraños de diferentes tamaños y colores, en las vitrinas de un gran armario podían encontrarse muchos recipientes de diferentes aspectos y con contenidos variados. Lentamente se adentró hacia una de las habitaciones donde la señora Hortensia estaba  tomando té y recitando unas extrañas palabras sobre un objeto brillante y cristalino que se encontraba en lo alto de la mesita donde se encontraba. Jupita pensó que quizás era el objeto ideal para ocultar y esperó un momento en que Hortensia acudió a dejar la taza de te en el interior de su alacena para mover el objeto de sitio, después ocultó uno de los libros que Hortensia estaba leyendo y esperó a que la señora llegara para comprobar el efecto que esto causaba en ella. En cuanto la señora regresó puso un grito en el cielo al comprobar que ni su recetario de hechizos ni su bola de cristal se encontraban en el lugar donde momentos antes la había dejado. Rápidamente buscó por debajo de la mesa, por las diferentes sillas que rodeaban la sala donde se encontraba , regresó de nuevo a la cocina para comprobar si su bola de cristal se encontraba allí hasta que comprobó asombrada que la bola de cristal se encontraba en el interior de la alacena junto con la taza de té que había utilizado momentos antes. Malhumorada regresó a la sala a continuar con la lectura de su recetario  que encontró encima de la silla que se encontraba en su comedor.
 
 
Mientras Jupita  recibía la energía del malhumor despedido por Hortensia que  iluminó el sol de su diadema en un par de minutos provocando más energía de la esperada por la jupitoduende que celebró con emoción el efecto que la desaparición de estos objetos habían causado en la señora sin saber que se trataba verdaderamente de una bruja. Después se dirigió a la casa de la pequeña Tea con la intención de ocultar alguno de los juguetes con los que solía jugar. Sin perder más tiempo se dirigió hacia su dormitorio y permaneció durante unos minutos comprobando cuales eran los juguetes con los que normalmente la pequeña Tea pasaba  la mayor parte de su tiempo libre y cuál de ellos le podía representar mayor descontento o más satisfacción volver a recuperar. Después de estar un rato observando, decidió ocultar el muñeco de goma que la gata le había comentado y con el que habitualmente la niña jugaba. Decidida aprovechó el momento en que Tea se dirigió al lavabo para depositar el muñeco de goma dentro de la casita de cartón con la que hacía tiempo no jugaba y esperó con ansiedad su reacción. Cuando la niña regresó del lavabo fue en busca del muñeco de goma que había dejado sobre su cama y con gran tristeza comprobó que no se encontraba allí. Acto seguido revolvió toda la casa, inspeccionó cada rincón de su habitación sin encontrarlo hasta que lo divisó en el interior de uno de los compartimentos de la caja de cartón que disponía. Muy contenta por volver a verlo, se abalanzó sobre él y lo estrechó en sus brazos, efecto que provocó que el sol de la diadema de JUpita volviera a iluminarse. En cuanto JUpita comprobó el efecto acudió en dirección hacia la casa del pastelero Leonardo donde decidió ocultar la manga pastelera que hacia servir para realizar sus pasteles, descoló algunos de los ingredientes que tenía depositados en el interior de uno de sus muebles y comprobó que efecto causaba en él su desaparición. En cuanto el pastelero comprobó que la manga pastelera no se encontraba en su lugar corrió malhumorado por toda la cocina buscándola hasta que finalmente la encontró en el interior de la nevera pero su malhumor fue  muy superior cuando comprobó que el pastel que había realizado no tenía buen sabor ya que había usado un ingrediente no apropiado debido a que lo había confundido por otro al estar descolocado en el interior de su armario. Rápidamente Jupita recibió la energía despedida por l malhumor provocado  y enseguida se marchó en dirección la casa de Tobias ya que la gata Giona le había avisado de que sus compañeros estaban a punto de regresar a su planeta

Muy emocionada por la experiencia que había obtenido con el trabajo realizado en estas tres casas, JUpita regresó de nuevo con sus compañeros de grupo que se encontraban dispuestos a marcharse hacia su planeta

 
-Vamos Jupita..te estábamos esperando- dijo Juperoso  que se encontraba preparado para marchar de allí
-Ya hemos finalizado nuestro recorrido por la casa de Tobias ahora tenemos que regresar a Júpiter ya que hemos logrado recargar los soles de nuestra diademas- dijo Jupina emocionada
-Si…claro- dijo Jupita intentando no alertar a sus compañero de la expedición que había realizado en solitario
-Si…vayamos enseguida- dijo Jupita acercando su diadema hacia el resto de soles de sus compañero cuando en pocos minutos se trasladaron hacia su planeta.

En cuanto los jupitoduendes regresaron Jupitenos les estaba esperando para recibir la energía que habían obtenido por el malhumor que habían provocado en Tobias, Jupita pensó que era mejor que Jupiteno no supiera que había desobedecido sus ordenes hasta que supiera si realmente era capaz de obtener la misma energía haciendo las visitas en solitario y decidiendo por ella misma que objetos ocultar, así que antes de ir a depositar su luminosidad en los tres soles, estudió la cantidad de luz que había obtenido de Tea, Hortensia y de Leonardo comprobando asombrada que había obtenido la misma energía que ocultando la mermelada de Tobias…si se esforzada un poco más e intentaba descubrir otros objetos en alguna de las casas que les permitiera obtener más energía podría llevar a cabo su propósito y conseguir la aprobación de Jupiteno.
-Perfecto- dijo Jupita emocionada. De momento he obtenido la misma energia  visitando las tres casas que la que han obtenido mis compañeros en la casa de Tobias, si logro poder encontrar en alguna de ellas los objetos que mayor descontento puedan causar en sus dueños, creo que visitando tan solo una de ellas lograré obtener la misma energía que mis compañero si es que no consigo aumentarla. Entonces podré convencer a Jupiteno que me deje buscar los hogares por mi misma y hacer los recorridos de ocultación de objetos que yo desee- dijo Jupita intentando reflexionar
-Creo que la casa que debo utilizar para conseguir mi propósito es la casa de Hortensia ya que creo que es la que mayor energía de luminosidad me ha proporcionado para el sol de mi diadema- dijo Jupita emocionada
-Debo investigar en ella qué objetos les causan mayor descontento no encontrar y cuando los descubra le mostraré a Jupiteno que visitando tan solo una casa yo sola he podido  conseguir mayor energía para nuestros soles que la que han conseguido todo mi grupo visitando la casa de Tobias- dijo emocionada Jupita viendo que sus deseos podían verse cumplidos
-Ahora entregaré la energía obtenida a Jupiteno intentando no comentarle a nadie las visitas que he realizado , de tal forma que mañana cuando partamos de nuevo a la Tierra y mis compañeros se encuentren ocultando los objetos de Tobias, yo marcharé en dirección a la casa de la señor Hortensia para llevar a cabo mi plan . Estoy segura que siguiendo mi propia intuición y planeando mis propios recorridos seré capaz de obtener el permiso para organizar por mi misma mi trabajo- acabó por concretar JUpita mientras que se dirigía hacia la zona donde se encontraban los tres soles
-Veo que habéis cumplido vuestro recorrido a la perfección- dijo Jupiteno ante la mirada de satisfacción de Jupita que intentaba que Jupiteno no descubriera que la energía obtenida la había conseguido de otras casas ya que en aquella ocasión no había sido la mermelada la que había ocultado sino la bola de cristal de Hortensia, la managa pastelera de Leonardo y el muñeco de goma de Tea.

 

Y en cuanto depositó la energía obtenida en los tres soles de Jupiter se marchó hacia su casita con la intención de descansar  prepararse la visita que realizaría en casa de la bruja Hortensia. Muy tranquilamente se dispuso a descansar esperando que el nuevo día amaneciese para poner en marcha su plan para demostrar a JUpiteno que ella era capaz de realizar el trabajo sola y que deseaba poder hacerlo ya que la improvisación y su poder de decisión podía proporcionarles más energía que el excesivo control en los recorridos que él les proporcionaba.

En cuanto los tres soles amanecieron en el cielo, Jupita se despertó deseando poder acudir hacia la tierra y presentarse en casa de Hortensia sin saber de que realmente se trataba de la casa de una bruja. En cuanto vio llegar a Juperoso , Jupina y Jupito unió el sol de su diadema a ellos, contaron hasta tres y a los pocos minutos se transportaron hacia la casa de Tobias que se encontraba como de costumbre desayunado al lado de su gata. En cuanto estuvieron allí revisaron las instrucciones de Jupiteno y el circuito a seguir. En este caso  y como había ocurrido en las ocasiones anteriores volverían a ocultarle el cepillo de dientes, la mermelada y la tostadora ya que les había ofrecido tan buenos resultados para los soles de sus diademas. Mientras que se colocaban en sus respectivos lugares, JUpita abandonó su habitual lugar y se dirigió hacia la casa de la señora Hortensia con la intención de ir descubriendo en ella los objetos que más malhumor podía causarle no encontrar. Día tras día la pequeña Jupitoduende iba a  la casa de la bruja con la intención de ir realizando sus registros y de ir averiguando que objetos podían hacer aumentar el sol de su diadema. Uno de los días probó a ocultarle la escoba que Hortensia utilizaba para hacer sus vuelos nocturnos, otro de los días le escondió su tarántula preferida y en otra ocasión le escondió una de las pócimas que utilizaba para poder elaborar uno de sus encantamientos favoritos ,el de transformar en sapo a los  príncipes hermosos. Jupita comprobó que cada día obtenía mejores resultados para el sol de su diadema y que cada día Hortensia se malhumoraba más al no encontrar sus objetos, pensó que si lograba llevarse uno de ellos y ocultarlo en su planeta quizás lograría hacer que Hortensia mantuviera su malhumor durante varios días de manera que su enfado pudiera ser captado por el resto de jupitoduendes que se encontraban ocultando objetos en las casas de alrededor. Así que muy convencida decidió llevarse de allí el gorro puntiagudo que  Hortensia utilizaba para concentrarse en la realización de sus conjuros sin saber que la bruja hacia días que estaba investigado la causa que hacía que sus objetos se descoloran misteriosamente y que estaba dispuesta  a encontrarla para poner remedio a la situación.
 
-NO puede ser- dijo la bruja viendo que nuevamente su escoba mágica se encontraba descolocada
-Nuevamente no está donde la dejé y en esta ocasión estoy segura que la deje en su lugar- dijo la bruja mientras revisaba uno de los libros de su estantería.
-Ahora mismo descubriré si se trata de un mal de ojo que alguien ha lanzado sobre mi o si se trata de algún vecino que pretende hacerme la vida imposible..o quizás se trate de algún ratón o rata que esconde a propósito mis objetos…o puede que se trate de algo más..algo como ¿ un jupitoduende!- dijo en tono de sorpresa la bruja viendo  que el interior de una de las páginas de su libro se mostraba un dibujo y una explicación relativa a la existencia de los jupitoduendes.
-Si..lo había olvidado….los jupitoduendes son unos duendes que viven en el planeta Júpiter y que se encargan de ocultar los objetos de las casas de los seres humanos con la intención de captar la energía de su enfado y malhumor la verlos descolocados o de la alegría que les causa el reencontrarlos y colocarlos de nuevo en su lugar- dijo la bruja emocionada
-Pues si se trata de un jupitoduende no han topado con un ser humano convencional…ya que no soy una corriente humana..soy una bruja y tendrán que vérselas conmigo- dijo la bruja mirando a su alrededor.
-Si logro capturar a un jupitoduende que tenga por seguro que no logrará regresar a su planeta .- dijo la bruja que enseguida fue en busca de su gorro puntiagudo con el cual poder imaginar una manera de poder capturar la duende sin saber que momentos antes Jupita se había marchado con el y que estaba yendo en dirección a su planeta
-Un momento….?¿ Dónde está mi gorro?- dijo la bruja mirando atentamente hacia el perchero.
-Juraría que  lo dejé en el lugar de siempre…¡¡oh no!!- dijo la bruja pensando que seguramente la jupitoduende lo habría escondido en otro lugar
-Sin mi gorro no puedo idear nuevos conjuros ya que el ilumina mis ideas- dijo la bruja abrumada
-En cuanto lo encuentre esa duende sabrá quién es Hortensia la bruja- acabó por concretar la bruja sin saber que la duende no pretendía cambiarlo de lugar sino que pretendía quedárselo y retenerlo en su planeta

 

Los días pasaban y la bruja cada día se encontraba más malhumorada viendo que su sombrero no aparecía y que sus objetos se encontraban cada día descolocados, intentó realizar varios conjuros sin éxito ya que sin su gorro no era capaz de concretar ninguno y de poder dar captura a Jupita. Pero Hortensia no estaba dispuesta a quedarse de brazos cruzados viendo como los objetos desaparecían de su alrededor y como no era capaz de encontrar su preciado gorro, así que decidió capturar a Jupita siguiendo los datos de que disponía en su libro.
 
-Bien…si se trata de un jupitoduende ahora he encontrado la manera de descubrirla y si tiene en su poder mi gorro tendrá que enfrentarse a mi furia verdadera- dijo la bruja intentando encontrar la manera de capturar a la duende
-Hare que me devuelva mi gorro y le haré pagar todos estos días de malhumor que me ha hecho pasar- dijo la bruja leyendo atentamente el contenido de su libro
-Aquí está – dijo la bruja leyendo la manera en como poder atrapar a un jupitoduende
-Los animales son capaces de captar la energía de los jupitoduendes, ellos son capaces de sentirlos y de percibirlos ..si logro hacer que un animal me localice a un jupitoduende y logro capturarlo entre mis manos aunque no pueda percibirlo el simple hecho de haberlo apresado entre ellas hará que pueda visualizarlo y entones podré arrebatarle la diadema donde se encuentra el sol que les permite desplazarse y ocultarse- dijo la bruja mirando atentamente las indicaciones de su libro.
-Tengo que intentar que algún animal descubra la presencia del jupitoduende en mi casa de tal forma que me indique el lugar donde se encuentra, en cuanto el animal me indique el lugar exacto donde se halla, lograré capturarlo entre mis manos y hacer que pueda visualizarlo. En cuanto se haga visible ante mi le arrebataré el sol que adorna su diadema y le exigiré que me devuelva mi gorro- dijo la bruja intentando pensar que animal podría mostrarle la presencia del jupitoduende en el interior de su casa.
-Y quizás la gata del vecino Tobias pueda ayudarme a encontrarlo…..los gatos se vuelven dóciles ante la presencia de un gran plato  de leche- dijo la bruja intentando pensar detenidamente su plan a seguir.
-Dejaré cada día  en el interior de la cocina un planto de leche para hacer que la gata de Tobias venga cada día en busca de él igual que realiza la buena de la niña Tea- dijo la bruja pensando en la manera de ganarse la confianza de la gata
-De esta manera la gata acudirá cada día en busca del tazón de leche  , haré que permanezca aquí el tiempo necesario  para hacer que la gata descubra la presencia del jupitoduende y poder capturarlo entre mis manos- dijo emocionada la bruja pensando en su maravilloso plan.
-De esta manera en cuanto la gata me muestre donde se encuentra el duende podré vengarme de él por haberme arrebatado mi gorro y por ocultar los objetos que utilizo para realizar mis conjuros- dijo la bruja preparando un tazón de leche para la gata esperando que la gata acudiera como de costumbre  a la casa de Tea y poder llamar su atención.

En cuanto la bruja dejó el tazón de leche en el suelo de su cocina abrió la puerta que daba acceso al jardín y esperó ver a aparecer a la gata Giona que marchaba muy contenta en dirección a la casa de Tea sin saber que la bruja le acechaba. En cuanto la bruja vio que la gata se aproximaba comenzó a llamarla por su nombre con la intención de que la gata se desviara y fuera primero en dirección a su cocina. En cuanto la gata Giona vio que la bruja Hortensia le había preparado un tazón de leche y que esperaba animada su visita, la gata comenzó a lamer su  plato que consumió en pocos segundos y se marchó agradecida a su hogar dándole la gracias a la bruja que esperaba que uno de los días en que la gata apareciese  lograr hallar en el interior de su cocina al jupitoduende.

Los días pasaron y la bruja dejaba cada día el plato de leche a la gata mientras que Jupita seguía ocultando los objetos de su hogar pero al ver que el grado de enfado de la bruja cada vez era mejor decidió realizar una segunda estrategia, decidió devolverle el gorro y comprobar si lograba obtener de ella la alegría necesaria para hacer que su sol adquiera la luminosidad necesaria. Si lograba demostrar que era capaz de realizar el trabajo por si misma ese mismo día le informaría de los resultados obtenidos a Jupiteno. Así que mientras que sus amigos se encontraban en la casa de Tobias, Jupita acudió a la casa de Hortensia con la intención de colocar su gorro en el baúl que la bruja tenía situado en la cocina, cuando de repente vio que la gata Giona se encontraba allí terminándose la leche que la bruja le había dejado en el plato.

 
-Giona- dijo la pequeña duende mirando a la gata ¿ qué haces aquí¿ Creí que me dijiste que Hortensia no era muy agradable y que prácticamente no recibía visitas?- dijo la duende mirando a Giona
-Si…pero quizás estaba equivocada…ahora cada dia me regala un tazón de rica leche para desayunar- dijo emocionada la gata mientras que la bruja permanecía escondida observando como la gata parecía maullar en una determinada dirección.
-Ummm- dijo la bruja. Creo que la gata ha dado con la jupitoduende que ha estado ocultando mis objetos y que se ha apropiado de mi gorro- dijo la bruja preparándose para capturar entre sus manos a la duende
-Ahora es el momento de saltar sobre él mientras que la gata y la duende están conversando tranquilamente- dijo emocionada la bruja mientras que Jupita permanecía ajena a las intenciones de la bruja
-Ahora es el momento- dijo la bruja lanzándose sobre el lugar a donde dirigía su mirada la gata
-Ya eres mía- dijo la bruja viendo como gracias a la gata había podido apresar entre sus manos a la jupitoduende
-Ahora me perteneces….por fin te he descubierto y pagarás por lo que me has hecho- dijo la bruja ante la mirada asombrada de Giona y de Jupita que no entendían como la bruja había podido capturar a la duende sin verla
-Suéltame- dijo Jupita intentándose liberar de las garras de  la bruja. Déjame libre- dijo Jupita que había perdido su capacidad de invisibilidad
-Y ahora te arrebataré la diadema que adorna tu bonita cabellera igual que tú me arrebataste mi gorro de bruja- dijo Hortensia retirándole la diadema a JUpita ante la mirada de asombro de Giona que maullaba intentando salvar a la jupitoduende
-¿Bruja?- dijo la gata en tono de sorpresa. Las sospechas eran ciertas , se trata de una bruja- dijo maullando la gata
-Silencio gata…ahora ya te puedes marchar y no vuelvas más  por que ya no tendrás ningún tazón de leche esperándote en esta cocina- dijo la bruja ante la mirada de terror de Jupita
-Suéltame…devuélveme mi diadema…tu gorro se encuentra dentro de aquel baúl de allí- dijo la pequeña intentándose liberar.
-Veamos si estás en lo cierto-. dijo la bruja abriendo el baúl
-Si..es cierto…- dijo la bruja viendo que el gorro se encontraba de nuevo en su lugar
-Pero esto no hará que te deje en libertad ..tu diadema y tu sol ahora me pertenecen y pronto descubriré que hacer con ella, en cuanto me coloque mi gorro de bruja y encuentre una manera apropiada de utilizarlo- dijo la bruja encerrando a la jupitoduende en el interior de una cajita de música.
-Ahora permanecerás aquí encerrada hasta que yo decida que hacer contigo, mientras estudiaré las propiedades mágicas de tu diadema- dijo la bruja dejando encerrada a Jupita en el interior de la cajita de música.
-¡OH no¡- dijo la gata marchándose de allí apresuradamente. La bruja ha capturado a Jupita, tengo que alertar a sus compañeros del peligro en el que se encuentra y hacer que alguien venga a salvarla- dijo la gata regresando de nuevo a la casa de su dueño

 

Mientras que la gata Giona se aproximaba de nuevo a su casa, la pequeña Tea  se dirigió apresuradamente hacia ella con la intención de que acudiera a su casa ya que hacía días que la esperaba acompañada por un tazón de leche y la gata no acudía a tomárselo como habitualmente hacia.
 
-Un momento Giona- dijo Tea sujetando a la gata por la cola
-No te marches…hace días que te espero- dijo la pequeña mientras que Giona intentaban liberarse para ir en busca del resto de jupitoduendes
-Un momento…¿ a dónde te diriges con tanta prisa?. Ven…vamos a jugar a mi casa ..tengo reservado un tazón de leche para ti- dijo la pequeña reteniendo consigo a la gata
-NO…déjame marchar- dijo maullando la gata intentando que la pequeña le dejara libre.
-¿ Pero que te ocurre? Ya no quieres jugar conmigo- dijo la pequeña Tea liberándola de nuevo mientras que Giona pensó que quizás la pequeña podría ayudar a Jupita.
-¿ Quieres que te acompañe a algún lugar?- dijo Tea viendo como la gata le indicaba que la siguiera
-Está bien…quizás haya descubierto la presencia de algún ratón con el cual alimentarte y no desees mi plato de leche…si es así prometo ayudarte a encontrarlo- dijo Tea siguiendo a la gata.
-Vayamos entonces…pero antes déjame que busque un trozo de queso con el cual hacer que el ratón se aproxime hacia nosotras y que puedas capturarlo- dijo la pequeña Tea que regresó a los pocos segundos llevando consigo un trozo de queso.
-Vamos- dijo Tea siguiendo los pasos de la gata

 

Y en cuanto la pequeña tuvo en sus manos el pedazo de queso, siguió a la gata que en cuanto llegó hasta la casa de la bruja se depositó en la ventana señalando hacia la pequeña cajita de música donde la bruja había capturado a la jupitoduende con la intención de hacer ver a la pequeña que lo que estaba buscando y pretendía capturar se encontraba en el interior de la caja de música

 
-Así que el ratón que buscas se encuentra en aquella cajita de música ¿ verdad?- dijo la pequeña mirando atentamente la cajita
-No te preocupes , se cómo podemos alcanzarla- dijo emocionada la pequeña que enseguida fue en busca de algo con lo cual poder darle alcance.
-Mientras espérame aquí, no te muevas que enseguida encontraremos la recompensa que te espera en el interior de esa caja de música- dijo Tea mientras que la gata en cuanto vio que la pequeña abandonaba la casa de la bruja se dirigió a avisar a sus compañeros del peligro  en que la duende se encontraba mientras que la bruja había encontrado la manera de utilizar la magia del sol de la diadema de la jupitoduende
-Perfecto- dijo la bruja. El sol de esta diadema puede ser utilizado para crear en mi vara de bruja el poder para poder trasladar a los objetos de lugar con tan solo aplicar sobre ellos ligeros toques con ella- dijo la bruja emocionada.
-Aplicando mi vara sobre los objetos podré hacer que estos cambien de lugar y colocarlos en el lugar que determine en mi pensamiento- dijo la bruja Hortensia calculando el encantamiento a realizar
-El poder de este sol me permitirá poder mover los objetos y desplazarlos sin tener que ser yo quien los mueva, tan solo con mi vara y con mi pensamiento lograré hacer que aparezcan y desaparezcan a mi voluntad- dijo la bruja mientras que la gata llegaba hasta la casa de Tobias e informaba al resto de jupitoduendes que la bruja había capturado a Jupita.
-¿ Donde está Jupita?- dijeron Juperoso , Jupina y Jupito viendo que su compañera no aparecía en ningún lugar de la casa
-JUpita…es hora de regresar a Jupiter , JUpiteno debe estar esperándonos- dijo JUperoso mientras que Giona se acercaba hasta ellos maullando desesperadamente
-JUpita ha caído bajo el poder de la bruja que vive en la casa de al lado- dijo la gata ante la mirada de sorpresa del resto de jupitoduendes
-¿Apresada? ¿ Por una bruja?- dijo  Jupina alarmada
-Si, la bruja la capturado debido a que Jupita días atrás ha estado escondiendo sus objetos para intentar demostrar a Jupiteno que ella es capaz de realizar el trabajo en solitario, deseaba poder realizar sus propios recorridos y explorar las casas que ella deseara sin tener que seguir los planes de Jupiteno- dijo la gata mientras que los jupitoduendes la escuchaban de manera atenta
-Ahora la bruja la ha descubierto, tramó un plan para que fuera yo quien le alertara  de su presencia y ahora ha capturado su diadema solar y la tiene retenida en una cajita de música. He intentado pedir ayuda a la pequeña Tea que vive en la casita de al lado y ella  puede ayudarme a capturar la cajita pero la diadema está en manos de la bruja- dijo la gata ante la mirada asombrado del resto de jupitoduendes
-Bien…tenemos que ir a liberarla- dijo Juperoso con pleno convencimiento
-La gata Giona y la niña lograrán rescatar a Jupita del interior de la caja mientras que nosotros rescatamos la diadema solar antes de que la bruja la utilice con algún oscuro propósito- dijo  Jueproso poniendo claro un plan a seguir
-Está  bien…vayamos enseguida- dijo la gata dirigiéndose hacia la casa de Hortensia mientras que los jupitoduendes se trasladaban al interior de la casa de la bruja mediante su poder de traslación.
-Mirad- dijo Jupina viendo como la bruja se hallaba entretenida realizando su conjuro de la traslación. La bruja pretende utilizar la diadema de Jupita para elaborar con ella algún conjuro- dijo alarmada
-No podemos permitir que destruya su sol…ya que si logra utilizarlo Jupita no podrá regresar nunca más a Jupiter y perderá su invisibilidad y poder de traslación para siempre- dijo la pequeña Jupina mientras que Tea llegaba al lado de la gata llevando consigo un cazamariposas con el cual poder capturar la cajita de música donde se encontraba retenida Jupita.
-Mira Giona..he localizado este cazamariposas, con el podré alcanzar la cajita si logro subirme sobre tu lomo- dijo Tea subiéndose sobre la gata
-Tan solo debo mantenerme en equilibrio e intentar enganchar su red a la cajita de música- dijo Tea intentando lanzar la red del caza mariposas sobre la cajita mientras que los jupitoduendes se disponían a estudiar la receta del conjuro que la bruja pretendía realizar con la intención de descolocar los objetos que necesitase colocar para que no pudiera seguir los pasos indicados en su conjuro.
-Bien…tenemos que disponernos en el siguiente orden y esconder en otros lugares estos ingredientes y objetos que la bruja hará servir de inmediato. Mientras vosotros los descolocáis en lugares alejados yo me dirigiré en busca de la diadema y partiré enseguida en busca de la gata esperando que ella y la niña Tea haya podido encontrar la cajita de música donde se encuentra Jupita.. En cuanto hayáis descolocado los objetos y hayamos provocado que la bruja se despiste, partiremos enseguida a nuestro planeta llevando con nosotros a Jupita y la diadema antes de que la bruja se de cuenta de que hemos logrado huir llevando con nosotros el sol de la diadema de Jupita.
-Ahora pongámonos en marcha y vayamos a descolocar los objetos, el cucharon con el que la bruja remueve su olla de conjuros, el azufre de araña, la ramita de soñadora y el aceite de resino. En cuanto la bruja vaya a localizarlos y se de cuenta que no se encuentran en el lugar que les corresponde partirá enseguida a buscarlos dejando la diadema solar desprovista de protección momento que aprovecharé para  trasladarme con ella hacia el exterior donde se encuentra la Giona y Tea- dijo Juperoso mientras que el resto de jupitoduendes se situaban en su lugar
-Vayamos, ahora es el momento- dijo Juperoso  mientras que la pequeña Tea había conseguido capturar con su cazamariposas la cajita de música donde presuntamente pensaba encontrar el ratón que tanto buscaba Giona.
-Mira.- dijo la pequeña llevando en el interior de su cazamariposas la cajita de música. He logrado capturar la cajita de música, ahora veamos si el ratón se encuentra en su interior- dijo Tea abriendo la cajita de música que empezó a a despedir una dulce melodía
-Uff, creo que tu ratón se ha escapado- dijo la pequeña ya que no podía ver en su interior a la pequeña Jupita que había recuperado su libertad y con ella su facultad de invisibilidad.
-¡¡Giona!!- dijo emocionada JUpita. Menos mal que me has salvado..esa bruja pretende utilizar mi diadema para realizar un conjuro de traslación para su vara de bruja- dijo la jupitoduende ante la mirada de aceptación de la gata que comenzó a maullar
-Si….el resto de jupitoduendes están intentando arrebatarselo….piensan  hacer que la bruja se despiste descolocando los ingredientes  y los objetos que utilizará para realizar su conjuro- dijo la gata mirando atentamente a Jupia sin dejar de maullar ante la mirada de asombro de Tea que no entendía que era lo que le ocurría a la gata
-Giona…siento mucho ..pero tu ratón no se encuentra en esta cajita…está vacía- dijo Tea acariciando a la gata
-Pero prometo que el próximo día localizaré un ratón para ti  - dijo la pequeña mientras que los jUpitoduendes habían descolocado los objetos de lugar y pretendían regresar junto con Jupita
-Vamos… Juperoso  ya tiene en sus manos la diadema solar  y la bruja se haya recorriendo la sala buscando el ingrediente que la falta para concretar su conjuro, unamos nuestras diademas y vayamos en busca de Jupita que debe estar en compañía de la gata Giona- dijo Juperoso que segundos más tardes apareció junto con el resto de jupitoduendes en el exterior de la casa de la bruja donde se encontraba Giona y Tea
-Mira- dijo Giona señalando hacia Juperoso , Jupina y Jupito , han regresado y llevan consigo tu diadema- dijo emocionada Jupita
-Si…por fin habéis regresado….os he echado de menos….no volveré a intentar realizar mis propios recorridos sin tener la aprobación de Jupiteno- dijo Jupita abrazándose a ellos cuando la bruja hizo su aparición ante la pequeña Tea y la gata por sorpresa
-Bien…- dijo Hortensia sujetando nuevamente a Jupita entre sus manos y haciendo que volviera a hacerse visible. Empecé a sospechar de que habías huido en cuanto vi que los ingredientes de mi conjuro comenzaban a desaparecer de nuevo misteriosamente asi que antes de ir en busca del aceite de resino fui a verificar si la cajita se hallaba en su lugar y misteriosamente me di cuenta que había desaparecido del lugar donde la coloqué pero gracias a que tengo un buen oído he logrado encontrarla siguiendo su sonido- dijo la bruja arrebatándole la cajita a Tea que miraba con ojos asombrados a la jupitoduende apresada entre las manos de la bruja.
-¿ No es un ratón!! ¿ es una pequeña duende!!- exclamó jubilosa Tea
-Así es…pero ella no te pertenece…es mía y has pretendido robármela…aunque te la cederé para que juegues con ella si me dices donde está la diadema que llevaba consigo y que ha vuelto a recuperar tras haberse liberado de la cajita de música- dijo la bruja viendo que Jupita no llevaba puesta su diadema sin sospechar que el resto de Jupitoduendes eran los que habían logrado recuperar la diadema y esperaban el momento oportuno para regresar con ella y con Jupita a su planeta.
-NO se de qué diadema me hablas- dijo Tea que no sabía muy bien lo que ocurría. Yo tan solo quería liberar el ratón del interior de la caja de música ya que Giona me alertó de su presencia en el interior de la cajita..pero creo que no era un ratón Giona..es un pequeño duende- dijo Tea cercándose hacia Jupita.
-No disimules….mira…no es un ratón es un duende y pretendías capturarlo para utilizarlo como el juguete de goma que siempre llevas contigo ¿ Verdad?. Pues solo te la daré si me dices donde tienes escondida la diadema que llevaba la duende – dijo la bruja intentando que la pequeña le diera la información mientras que el resto de jupitoduendes se organizaban para lograr liberarla de nuevo.
-Bueno…se me ocurre una idea- dijo Jupiroso mirando atentamente la diadema
-Si logramos que Jupita se logre colocar la diadema y provocamos que la bruja abra el puño dejándola en libertad nuevamente podremos regresar juntos a Jupiter- dijo Jupiroso  meditando
-Y creo que Giona nos puede volver a ayudar- dijo Jupiroso pensando detenidamente el plan a seguir.
-La bruja cree que la diadema la tiene Tea  y esta dispuesta a entregarle a Jupita a la niña para que juegue con ella si ésta le entrega la diadema . Tan solo tenemos que entregarle la diadema Giona y  hacer que la gata muestre a la bruja que es ella quien la tiene. Haremos que la gata no la suelte a menos que la bruja les entregue a  JUpita.  En cuanto la  bruja libere a Jupita me situaré encima de la diadema y cuando la bruja se dirija hacia Giona para recogerla , la abrazaré fuertemente y me trasladaré con ella dejando boquiabierta a la bruja que no se esperará que otro jupitoduende hubiera podido capturarla antes que ella- dijo Juperoso ante la mirada atenta del resto de Jupitoduendes
-Una vez que la haya conseguido me trasladare hacia donde se encuentra Jupita que se colocará la diadema y volveremos de nuevo todos juntos a Jupiter - dijo emocionado Juperoso estudiando su plan
-Ahora tenemos que explicar a Giona nuestros planes, depositar la diadema en el interior de su boca,  hacer que se la muestre a la bruja y evitar que se la entregue antes de que la bruja haya liberado a Jupita- dijo Juperoso con pleno convencimiento .
-Esperad un momento aquí…enseguida vuelvo- dijo Juperoso trasladandose con la diadema hacia la gata que permaneció viendo como la bruja y Tea se hallaban discutiendo donde se encontraba la diadema
-Giona- dijo JUperoso  . Mantente en la posición en la que estás y no dirijas tu mirada hacia mi…tan solo escucha, no maúlles ni te muevas- dijo Juperoso ante la escucha atenta de la gata
-Dime…¿ qué es lo que ocurre? La bruja ha capturado de nuevo a Jupita- dijo suspirando ¿ cómo os puedo ayudar a liberarla?- dijo la gata maullando lo menos posible.
-Mira…traigo la diadema…tan solo tendrás que enseñársela a la bruja y hacer que te entregue a Jupita. Una vez que tengas a Jupita la dejarás en libertad  para que huya mientras que yo me uno fuertemente a la diadema y antes de que la bruja logre capturarla me trasladaré con ella hacia donde Jupita se encuentre entregándosela para que pueda regresar con nosotros a jupiter- dijo JUpiroso ante la mirada atenta de la gata que comenzó a entender sus planes
-De acuerdo... – dijo la gata mientras que Jupiroso le depositó la diadema entre sus dientes.
-Mira- dijo la bruja. Tenía razón…¡es la gata quien la tiene!- dijo la gata intentándola capturar.
-Bueno- dijo Tea. Quizás GIona te la devolverá si le entregas el duende…yo no necesito sustituto para mi muñeco de goma pero quizás Giona si que necesite un duende con el cual jugar,…quizás le recuerde a un roedor- dijo Tea ante la mirada de la bruja
-Está bien- dijo la bruja entregándole a Jupita a Giona esperando que está le devolviera la diadema pero antes de que la bruja pudiera alcanzarla Jupiroso se unió fuertemente a ella y desapareció ante la vista de la bruja que comenzó a dar gritos viendo como la diadema había vuelto a desaparecer de su vista
-Oh no. ¡Esos malvados jupitoduendes!- dijo la  bruja sospechando que había más de un jupitoduende circulando por allí
-No puede ser…..otra vez han ganado….- dijo la bruja suspirando. Seguro que ahora han regresado de nuevo a su planeta…pero juro que en cuanto vuelvan a aparecer por mi casa los utilizaré para hacer pócimas con ellos, no tan solo utilizaré sus diademas solares sino sus diminutos cuerpos de duendes- dijo la bruja dirigiéndose hacia su casa
-Bueno..no sé lo que ha ocurrido exactamente- dijo Tea acariciando a Giona. Ahora hemos perdido la diadema y al duende que iba a ser tu ratón de compañía pero no estés triste….un gran tazón de leche te espera en mi cocina- dijo emocionada Tea ante la mirada de orgullo de la gata que se despidió de los jupitoduendes que regresaron juntos a su planeta
-Muchas gracias Giona- dijeron contentos los jupitoduendes. Ahora podemos regresar con tranquilidad a nuestro hogar ya que Jupita vuelve a tener su diadema consigo- dijeron Juperoso , Jupina y  Jupito emocionados
-Muchas gracias por todo- dijo Jupita emocionada.

 

Y en cuanto los jupitoduendes regresaron a su planeta Jupiteno les estaba esperando agitado hay que debían hacer horas que los estaba esperando y pensaba que les podía haber ocurrido algo.

 
-Por fin habéis regresado- dijo JUpiteno viendo que el grupo se encontraba a salvo
-¿ Que ha ocurrido?- dijo Jupiteno mirando atentamente a Jupita
-Espero que no hayas sido de nuevo tú la responsable con tus ideas de querer actuar en solitario- dijo Jupiteno lanzándole una mirada de desaprobación a JUpita.
-Bueno…en verdad- dijo Jupita que estuvo a punto de decirle la verdad a Jupiteno
-En verdad tuvo que ayudar a una gata que le solicitó ayuda….y tuvo que entrar en otra casa que se encontraba en los alrededores donde descubrió objetos nuevos y nuevas posibilidades de hacer recorridos de descolocación y ella sola consiguió obtener el nivel  más alto de energía de luminosidad para su diadema- dijo Jupiroso mostrándole la diadema de Jupita que había logrado almacenar en su interior el más elevado nivel de energía nunca antes registrado debido a la furia despedida por la bruja cuando vio desaparecer entre sus manos la diadema.
-Veamos- dijo Jupiteno mirando la diadema de Jupita.
-Bueno….es cierto- dijo asombrado. ¿ cómo lograste obtener tan buen resultado en tu recorrido de descolocación?- dijo Jupiteno que miraba todavía incrédulo la diadema
-Pues bueno…la gata me hizo ver que  hay ciertos objetos que causan mayor descontento que otros al perderlos o causan mayor alegría al ser recuperados, tan solo es necesario investigar otras posibilidades y hacer probaturas nuevas para descubrirlos que un recorrido fijado de antemano no te permite poder realizar- dijo Jupita intentando causar en Jupiteno las menos represalias posibles.
-Si…en eso tienes razón- dijo Jupiteno admirando la labor realizada por Jupita
-Tal vez debamos plantearnos posibilidades diferentes de actuación e ir alternando recorridos de descolocación fijos con otros improvisados de tal manera que una vez que os encontréis en las casas de los seres humanos podais decidir que objetos y que recorridos queréis realizar- dijo Jupiteno analizando nuevamente la situación.
-Está bien, os permitiré actuar libremente a cada casa que vayáis viendo los buenos resultados obtenidos y  tu Jupita podrás actuar en solitario si asi lo deseas : Inspeccionaremos nuevas casas y os daré la opción de elegir aquellas a las que vosotros deseáis acudir- acabó por concretar Jupiteno
-Si…¿ nos dejaras decidir?- dijo Jupita emocionada
-Perfecto- dijeron emocionados Juperoso  Jupina y Jupito. Por fin has obtenido la aprobación que querías ahora podrás marchar a realizar tus recorridos sin nosotros.- dijo Juperoso felicitando a Jupita
-Si…quizás haya cambiado mis planes ya que me he dado cuenta de que actuar en solitario tiene sus ventajas y sus inconvenientes ya que en caso de toparse con una bruja es difícil salir de la situación sin solicitar la ayuda de tus compañeros- dijo Jupita recordando que gracias a su grupo había podido liberarse de la bruja
-Sin vosotros no hubiera logrado salir de las garras de la bruja y ahora creo que la aventura tiene su riesgo y que enfrentándose al riesgo se pueden obtener mayores beneficios pero es más seguro hacerles frente acompañados por un buen grupo- dijo emocionada Jupita ante la mirada de orgullo del resto de jupitoduendes
-Sobre todo si los objetos que descoloquemos pertenecen a una bruja como Hortensia o si los hacemos desaparecer durante algunos días- dijo Jupiroso emocionado recordando el gorro de Herminia
-Además juntos podremos investigar sobre cómo hacer que los seres humanos puedan dejar de sentir malhumor cuando reencuentran los objetos descolocados e intentar encontrar la manera de hacerles sentir alegría una vez recuperados…quizás eso aumente la luminosidad para nuestros soles- dijo Jupita analizando la situación
-Si quizás si los traemos hasta Júpiter y los mantenemos ocultos aquí durante unos días…el hecho de devolverlos a sus respectivos dueños haga que su alegría al reencontrarlos cause luz suficiente como para mantener nuestros soles luminosos sin necesidad de hacer recorridos de descolocación en sus casas cada dia.. Más vale un buen objeto perdido y reencontrado que varios recorridos de descolocación de varios objetos que solo causen desagrado- dijo Jupiroso que había aprendido bien la lección
-Es cierto….y por si el nivel de alegría causado con el reencuentro es elevado es mejor recibirlo acompañados- dijo emocionada Jupita.
-Bueno….entonces creo que os dejaré libertad de decisión siempre y cuando realicéis vuestros recorridos en grupo- dijo Jupiteno dando su aprobación a la nueva manera de plantear el trabajo de los jupitoduendes.
-Perfecto- dijeron contentos los jupitoduendes que habían encontrado una manera de hacer crecer la luminosidad de sus soles haciendo que los seres humanos pudieran sentir alegría al reencontrar los objetos buscados.

 

Y así fue como Jupita y los jupitoduendes con la ayuda de la gata Giona pudieron hacer entender a Jupiteno la importancia que tenía el poder decidir las casas a visitar, los recorridos a realizar y que objetos descolocar, ya que la improvisación es la mejor manera de causar sensación y  vale más la emoción de un objeto apreciado que es reencontrado que diez objetos rutinariamente usados y descolocados cuyo reencuentro solo causa desagrado.

 

Y colorín colorado…este cuento se ha acabado

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Mónica Zambrano